Thanks to TNKR translator Rachel Kim for her Spanish translation of this video.

Llevar mi padre a casa

En el año 1969, se secuestró un vuelo coreano que estaba volando desde Gangeung hacia Seoul. En ese momento, el gobierno norcoreano devolví solo 39 pasajeros. Los 11 restantes nunca fueron devueltos. Sus familias han sufrido durante 43 años el dolor de la separación. Siguen esperando que al menos aprendan lo que pasara a sus seres queridos.

Hwang In-cheol – Hijo de una víctima del secuestro:

Solo tenía dos años cuando se secuestró a mi padre, entonces no tengo memoria de él. A los 2 años de edad, parece que le recordé mucho. Solía decir cuánto quería verle. Mi madre me dijo que era productor para el canal CRM (Corporación de Radio fusión Munwha) y que había ido en un viaje de negocios a los Estados Unidos, de lo que volvería para las Navidades. En decir este, mi madre también era esperando por su regreso.

Me sentía celoso de los otros niños que me rodeaban. Sobre todo, de los que estaban montados sobre los hombros de sus padres así. Quería desesperadamente montar a los hombros de mi padre. Por eso seguía esperando a que volviera, pero mi padre no volvió a casa para las Navidades. Entonces esperaba a las Navidades siguientes. Y las siguientes. Hasta que finalmente me dijeron que fue secuestrado.

Solamente esperé, porque me dijo que volviera para las Navidades. Le esperaba de menos constantemente. Sin embargo, a lo largo de los años, empecé a dudar que tal vez a mi padre no le gustaba yo, y que no me quería ver. Me acuerdo hablar con mi abuela cuando estaba adolescente.

“No se puede engañar a su propia familia”, dijo.

Luego me dio un abrazo, que me sorprendió. Me pregunté por qué ella me estaba abrazando. Al crecer, pareció cada vez más a mi padre. Mi abuela podía ver la cara de mi padre en mí, lo que le afectó profundamente. Sin soltarme, mi abuela exclamó,

“¡Pobre niño mío!”

“Cuando te veo, me trae el recuerdo de tu padre.”

“Y cuando pienso en él, todavía, me llena el corazón de pena”

Mi madre siempre ha esperado a mi padre, aunque en silencio. Mi abuela también, con su dolor interminable, hasta que finalmente se murió. Cuando era niño, esperé a que mi padre volviera con los regalos de Navidad; ahora, espero que pudiera llevarle a un baño público como padre e hijo. Estoy intentando recuperarle. Constantemente estoy intentando llevarle a casa

Al dar de comer a mi hija de dos años, sentí un dolor horrible. Era tan hermosa, mirando a ella empecé a entender cómo debía sentirse mi padre cuando se estaba alejado de su niño por la fuerza.

El secuestro de Korean Air ocurrió el día 11 de diciembre de 1969. A las 12:25 de la tarde, el vuelo despegó desde Gangeung hacia Gimpo. Menos de diez minutos después del despegue, el vuelo fue secuestrado por Cho Chang-hee, un espía norcoreano. El vuelo llevó a bordo 47 pasajeros, incluso un espía norcoreano. Había 4 azafatas, entonces 51 personas en total, así que 50 personas si no incluyes el secuestrador. El incidente atrajo una condena internacional enorme. En el 4 de febrero de 1970, la Corea del Norte prometió devolver todos los 50 pasajeros, pero luego, rompió la promesa al devolver solo 39 pasajeros. Siete personas, incluso mi padre, todavía son retenidos contra su voluntad en Corea del Norte

Durante una sesión de ‘reeducación’, mi padre argumentó contra la retórica norcoreana y exigió que le permitiera volver a casa. Como resulta, oí que mi padre fue llevado a un lugar durante dos semanas y en el Año Nuevo, de 1970 empezó a cantar la canción “Ga Go Pa” (“Quiero ir a casa”). Luego se arrastraron brutalmente de su cuarto. A partir de este punto, nunca más vieron a mi padre ninguno de los 39 otros pasajeros.

Los testimonios de los 39 pasajeros devueltos confirmaron que los otros fueron retenidos contra su voluntad en Corea del Norte. Sin embargo, Corea del Norte insistió que habían elegido quedarse en Corea del Norte por su propia voluntad.

Ciertamente, este ocurrió hace mucho tiempo en el año 1969, pero a mi padre nunca le permitió expresar libremente su voluntad. Todavía está retenido en Corea del Norte. No pude entender como alguien me podía decir que dejara de intentar solamente porque ocurrió en el pasado. Lo más difícil era el hecho que estaba luchando solo, así era muy difícil llamar la atención de los medios de comunicación. Sin los medios, no tenía ninguna posibilidad de crear conciencia en Corea del Sur. Soy solo una persona, entonces había límites de lo que podía hacer. Constantemente intenté llamar la atención de la prensa, pero se centraba en mí solamente una de cada cien veces haciendo manifestaciones de una persona, especialmente en las fechas notables.

También traté de contactar a la comunidad internacional; entregué mi caso al Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de las Naciones Unidas (WGEID). Convertir mi caso en un caso internacional era la única manera de llamar la atención de los medios. Después de luchar más que 10 años, creo que me está escuchando por fin. Para convencer a los otros, tuve que convertirme en un experto sobre el caso.

La comunidad internacional expresó preocupaciones graves sobre el secuestro de 1969 de Korean Air. Su reacción está consagrada en las resoluciones siguientes que denuncian el secuestro ilegal de una aeronave civil:

–       Junio de 1970 Resolución de la ICAO (La Aviación Unida)

–       Septiembre de 1970 Resolución 286 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas

–       Noviembre de 1970 Resolución 2645 de la Asamblea General de las Naciones Unidas

En 2011, al responder a la ICRC (Federación Internacional de la Cruz Roja), Corea del Norte repetí su declaración que los secuestrados se estaban quedando “por voluntad propia”. Luchando solo durante 16 años, y un atisbo de esperanza empieza a aparecer.

Casey Lartigue, Cofundador de Enseñar Refugiados Norcoreanos:

Sabíamos que queríamos intentar hacer algo para destacar a este caso porque si yo no lo conocía, estaba seguro de que había muchos otros que tampoco lo conociera. Al leer sobre el caso, me di cuenta de que había sido ignorado y quería pensar en lo que pudiéramos hacer para despertar conciencia de lo.

Hwang In-cheol:

El punto de inflexión fue el 17 de junio de 2010. Entregué mi caso al Grupo de trabajo sobre desapariciones forzados o involuntarias de las naciones unidas (WGEID) para urgir a las Naciones Unidas a que buscaran información de las autoridades norcoreanas sobre el destino de mi padre. Corea del Norte respondió en mayo de 2012 y dijo que el caso de mi padre no fue una desaparición forzado, que no tenía nada que ver con la misión humanitaria de WIEGD y que eso fue una conspiración política inventado por los enemigos de Corea del Norte. En el 30 de agosto de 2016, el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas visité a la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para entregar una copia de la Resolución 286 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Quería recordarles a adoptar medidas prácticas basadas en esta resolución. También creamos una petición en línea para urgir al mundo a resolver este caso especialmente grave de violaciones a los derechos humanos – “Recurrir a la conciencia del siglo 21”.

Pedimos ayuda en llevar mi padre a casa y uno de nuestros éxitos mayores es cuando en el 31 de mayo, El Alto Comisionado de Derechos Humanos publicó su informe anual y destacó explícitamente el caso de mi padre confirmando que constituyó una acción grave de violaciones a los derechos humanos. Creo sinceramente que fue un logro enorme.

Casey Lartigue:

La gente debe involucrarse en este caso y despertará conciencia, no solamente de este caso, pero también sobre muchos otros que han sido secuestrados y cuyas familias han sido rotas. Una cosa terrible sobre Corea del Norte es que durante cerca de 70 años han estado rompiendo los corazones y las familias y causando mucha miseria innecesaria. En el caso del Señor Wong, básicamente le han robado de su familia.

Hwang In-cheol:

El secuestro de mi padre no pertenece al pasado, es un caso de hoy en día que se debe resolver ahora. Se debe reunir a nuestra familia.

Bajo el derecho internacional, alguien que secuestre a una aeronave civil debe ser extraditado o procesado sin excepción, pero el caso de mi padre se ha vuelto en una excepción de esa norma.

Casey Lartigue:

Espero sinceramente que la gente se involucre en este caso. No hace falta hacer muchos esfuerzos: se puede simplemente asistir a los eventos que organiza el señor Wong o conectarse en línea y compartir o comentar en sus publicaciones. Se puede aumentar la sensibilización en muchas maneras que son muy pequeñas, pero que son muy significativas para una persona que está intentando recuperar su padre.

Hwang In-cheol:

Hasta solo una o dos personas unidas en la solidaridad pueden ser una fuente de fuerza enorme. Este es un caso que definitivamente puede ser resuelto porque la evidencia hace muy claro que el Corea del Norte secuestró a mi padre ilegalmente. El regreso de mi padre no depende de la cooperación voluntaria de Corea del Norte, más bien, la clave es que alcemos nuestras voces para llevar la comunidad internacional a resolver este caso. Con tu ayuda, tengo la confianza de que se será resuelto. Entonces te imploro a unir mis esfuerzos para llevar mi padre a casa.

Translated by TNKR translator Rachel Kim.

 

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *